 |
La historia de Nueva York es mínima en comparación
con cualquier otra urbe europea. Comienza, como todos los Estados
Unidos, con la llegada del hombre blanco, en concreto de Giovanni
de Verrazano, un italiano a las órdenes del rey de
Francia que buscaba un paso hacia Oriente por el Noroeste y que
llegó a Manhattan en 1524. Por entonces, el ahora más
popular barrio de Nueva York lo habitaban tribus indias que vivían
de la caza, la pesca y en menor medida de la agricultura. Casi un
siglo después, en 1609, el inglés Henry
Hudson remontó el río que hoy lleva su nombre
(la famosa bahía de Hudson). Poco más tarde, con la
marcha de Hudson, se instala allí el primer asentamiento
holandés, denominándose Nueva
Amsterdam. Ya tras pasar a mano de los ingleses por el Tratado
de Westminter y prosperar poco a poco, los norteamericanos veían
crecer su descontento por el dominio al que eran sometidos (tiene
gracia esto, cuando ahora son ellos los que dominan el mundo. No
se les oye quejarse ahora). Tras reunirse el Congreso Colonial para
rechazar las leyes británicas, nueva York es escenario, el
4 de julio de 1776, de la Declaracion de Independencia
de los Estados Unidos de América, con George Washington
a la cabeza. En 1785 Nueva York se convierte en capital de los recién
nacidos EEUU, título que le dura tan solo cinco años,
cuando la capital federal se traslada a su actual ubicación,
Washington.
Para hablar de Nueva York se hace necesario dividirlo
de alguna manera. Y la mejor y más sencilla, creo, es por
barrios. Vamos con Manhattan. Este barrio
(la típica foto de una isla llena de rascacielos con mar
alrededor) se divide a su vez en tres: Downtown Manhattan (sur de
la isla y núcleo original de la ciudad), Midtown (entre la
calle 14 y Central Park) y Uptown (al norte de Central Park). El
Downtown está formado por Battery Park, La estatua de la
libertad, el distrito financiero (Wall Street), el South Street
Seaport y los barrios de Chinatown, Lower East Side, TriBeCa, Little
Italy, el SoHo y Greenwich Village (dividido en East y West Village).
Pero de todo esto nos quedaremos con la Estatua
de la Libertad, Wall Street y el Soho. La famosa estatua,
a la que hay que acceder mediante un ferry, es el símbolo
de la ciudad y regalo del pueblo francés (para su traslado
se necesitaron más de 200 cajas). Sus dimensiones son de
50 metros de alto, a los que hay que añadir el pedestal,
siendo la altura total desde la antorcha hasta el mar de casi 100
metros (solo el dedo índice es más grande que una
persona). En la visita se permite acceder al interior, pudiendo
observar su esqueleto de hierro mientras subes hasta el mirador,
ubicado en la corona de la estatua, cuyos siete picos simbolizan
la libertad expandiéndose hacia todos los mares y continentes.
En cuanto a Wall Street, es la famosa
calle entre enormes rascacielos y copada de gente hasta media tarde
(a partir de entonces esta vacía) conocida mundialmente.
La actividad allí es incesante y todo el que pretenda ser
un buen "broker" debe visitarlo. Por último, vamos a reseñar
el SoHo (South of Houston). Hace años,
esta parte de la ciudad iba a ser derribada, ya que por allí
iba a pasar la autopista que uniría Nueva Jersey con Long
Island. Pero los conservacionistas se movilizaron y no se llevó
a cabo. El SoHo es la cuna del hierro, en el sentido de que fue
donde más se utilizó tras su uso en Inglaterra. En
la actualidad, es uno de los distritos con más ambiente de
Nueva York, gracias en parte a que los artistas lo "levantaron"
en los años 60, tras trasladarse allí desde el barrio
bohemio de entonces, Greenwich Village, donde los alquileres se
pusieron por las nubes. De hecho, se necesita un certificado que
asegure que se es artista profesional para vivir allí. Curioso.
Otros lugares de interes en Manhattan también pueden ser
el Madison Square Garden, complejo deportivo
y de espectáculos (allí juegan los Knicks de Nueva
York), el edificio de las Naciones Unidas,
el famoso hotal Waldorf Astoria o la
Quinta Avenida, en donde se encuentran
los mejores hoteles, tiendas y museos de Nueva York (Empire
State Building, Librería Pública,
la Catedral de San Patricio, la
calle de los diamantes, el Museo de Arte
Moderno -MOMA-, la joyería
Tiffany, el Rockefeller
Center, con la conocida pista de hielo en invierno, el Radio
City Music Hall...).
Otro barrio es el de Brooklyn.
Es el más poblado de Nueva York y el segundo más grande,
tras el de Queens. La diversidad racial es amplia, ya que recoge
el principal suburbio negro de la ciudad (no es Harlem), Bedford-Stuyvesant,
un barrio de judíos ortodoxos, un barrio antillano, otro
árabe, otro italiano y uno último con familias blancas
acomodadas. Lo más famoso, no obstante, es el Puente
de Brooklyn. Otros lugares interesantes son el Acuario
de Nueva York, el Civic Center,
el Zoo o el parque
de atracciones de Coney Island, que aunque hoy en decadencia,
en los años 60 era el centro del ocio de los neoyorquinos.
Nuestra tercera parada, pequeña ya, es por
Queens, el más grande en extensión.
De clase media, los principales puntos de interés para el
turista quizá sean los barrios griego y colombiano que hay.
Por lo demás, los grandes aeropuertos de la ciudad se encuentran
en este distrito: el JFK y el de La
Guardia.
Los dos últimos barrios son el Bronx
y Staten Island. El primero de ellos,
el único que no se encuentra en una isla, tiene la fama de
ser un lugar conflictivo y peligroso. En parte es cierto, pero tan
solo en la parte sur, donde la policía apenas se atreve a
entrar. Por otra parte, el principal zoo y el mejor jardín
botánico de la ciudad están aquí, además
del estadio de los Yankees de Nueva York, principal equipo de béisbol
de la ciudad. La incorporación del Bronx a Nueva York se
produjo, como la de Brooklyn, en 1898.
En cuanto Staten Island, está conectado por
tierra con Manhattan a traves del Puente Verrazano-Narrows
y de Brooklyn, corriendo el transporte dentro de la propia isla
a cargo de un ferrocaril, el Staten Island Rapid
Transit. La población principal del barrio es St.George,
que queda en la parte de la isla que mira a Manhattan. Por lo demás,
hay que resaltar que allí se encuentra el principal vertedero
de basura de Nueva York y dos reservas naturales, además
del curioso museo tibetano que al principio nombrábamos.
Una vez visitado Nueva York, por encima, nos queda
hablar de las compras, actividades y aspectos curiosos. El que no
compre algo en Nueva York es porque no quiere. Se puede encontrar
de todo, pero algunas tiendas interesantes son Tower
Records (para los amantes de la música), la ya nombrada
Tyffany (para los que buscan joyas y
exquisitez), Burlington Book Shop (aquí
puedes encontrar libros de segunda mano y descatalogados), Action
Comics (con todas las novedades y ediciones para coleccionistas),
las tiendas de Versace, Armani,
Kenzo o Valentino,
la International Smoke Shop (un paraíso
para el fumador), las famosas Drugstores
(abiertas 24 horas) o Think Big, una
tienda en la que se encuentran objetos cotidianos pero en enormes
tamaños.
Hablando de actividades interesantes, la lista sería
infinita, pero por nombrar alguna está el paseo
en helicóptero, desde donde se ve una vista de la
ciudad inigualable, el paseo en barco
por el puerto de Nueva York en barcos restaurados del siglo pasado
o para los más románticos un paseo
en coche de caballos por Central Park.
Y en cuanto a la gastronomía, es evidente
que Nueva York y Estados Unidos no es el lugar apropiado para degustar
algo típico y sabroso del lugar. Ahora bien, posiblemente
será el lugar donde más variedades de distintos países
podrás degustar. Hay de todo: chinos, japoneses, hindúes,
ucranianos, rusos, griegos, africanos, cubanos, españoles,
franceses, italianos... la lista es interminable.
Bueno, pues tras reseñar que para hacer un
reportaje completo sobre Nueva York se necesitarían páginas
y páginas, espero que os podáis hacer una idea de
la ciudad. No obstante, en los enlaces que ofrezco encontrarás
muchas cosas de interés. Anímate y visita la capital
oficiosa del mundo, Nueva York.
|
 |