Chupa Chups: A
Enrique Bernat se le ocurrió en 1959 insertar un
palito en un caramelo redondo para que los niños
no se pringasen las manos y dejasen de ser tan engorrosos.
Con este simple acto jamás se imaginaría que
su producto se iba a extender de la manera que lo ha hecho
por el mundo. Actualmente se venden mil quinientos millones
de Chupa chups anualmente. Chupa Chups S.A. emplea a cerca
de 2.000 personas en todo el mundo, distribuidas en sus
filiales de 170 países.
Jacuzzi: Cándido
Jacuzzi, un italiano que emigró a Estados Unidos,
donde trabajaba fabricando bombas hidráulicas, fue
el inventor del baño de burbujas. Su hijo sufría
artritis reumatoide y para relajarle y aliviar sus dolores
decidió utilizar una de sus bombas para darle hidromasajes.
Su invento se desarrolló en los años cincuenta
y en poco después se extendió por todo el
planeta.
Kleenex: Su primera
finalidad fue la de paliar la escasez de algodón
en los hospitales de EEUU durante la Primera Guerra Mundial.
Ese producto tuvo el nombre de celucotton y sobraron inmensidad
de unidades cuando terminó la guerra. Fue entonces
cuando pensaron en ser utilizados como compresa femenina,
pero esta iniciativa no tuvo ningún éxito.
En 1924, la compañía Kimberly-Clark comenzño
a comercializarlos como pañuelos desechables para
que las mujeres se desmaquillaran. Sorprendentemente para
los que pensaron en esta función, en 1930 un estudió
reveló que el 60% los utilizaban para sonarse la
nariz.
Post-it: Art Fry,
químico de la empresa 3M, era un hombre muy ordenado
y se desesperaba al ver su mesa de trabajo llena de papeles
con pequeñas notas. Para arreglar este desorden decidió
utilizar un pegamento de mala calidad y sin utilidad inventado
por su amigo Spencer Silver. Este pegamento era permanente,
resistente y no dejaba residuos. En año y medio Art
Fry tenía sus notas autoadhesivas, que se comercializaron
en los Estados Unidos en 1980.
Tampax: El doctor
Earle C. Haas inventó en 1931 los tampones de algodón
para la protección higiénica íntima
de las mujeres, que fueron comercializados por la marca
Tambrand's cinco años más tarde. Los primeros
años de existencia de este producto tuvo una promoción
bastante complicado al tratarse de un tema delicado e íntimo.
Para su implantación se llevó a cabo una agresiva
campaña publicitaria. En España, por ejemplo,
los Tampax no llegaron hasta los años ochenta ya
que durante el franquismo, no se pudo hacer publicidad del
producto.
Tebeo: Nacido
en 1917, el TBO fue la primera revista de historietas humor
que se publicó en España. Su aparición
en los kioskos se vio interrumpida por la Guerra Civil,
tras la cual reapareció en 1941. El TBO desapareció
de los kioskos en los años ochenta, su nombre tebeo
entró en el diccionario de la RAE en 1968.
Termo: El primer
termo al vacío fue creado en 1892 para uso exclusivo
de los laboratorios. Reinhold Burger, alemán, decidió
aplicarlo al uso doméstico, y convocó un concurso
en 1904 para ponerle un nombre adecuado. El ganador fue
un estudiante que planteo "thermos", que en griego
significa "caliente". El esfuerzo para fabricarlo
era realmente grande, por lo que la demanda iba muy por
delante de la oferta. El éxito definitivo de este
producto fue en 1906, cuando el norteamericano W.B. Walker
decidió comprar su licencia de importación
en Berlín.
Walkman:
Massaou Ibuka, presidente honorario de Sony, entró
en su sala de reuniones, allá por 1978, con un aparato
compacto y auriculares afirmando lo idóneo que era
este nuevo invento para escuchar música en privado.
Los cascos eran demasiado grandes y el cassette era muy
pesado. Entonces los ingenieros de Sony desarrollaron cascos
y pletinas pequeños y ligeros convirtiendo además
los cassettes en estéreo. El aparato salió
al mercado nipón con el nombre de Walkman y fue incluida
en 1986 en los diccionarios ingleses y franceses.