La Puerta - La Revista - Recomenda2 - Recopila2 - Guia2 - El Buscador
 
 
  Recopila2  
 
      VIAJES      
 
Comarca de Saja-Nansa: auténtico museo ecológico
     
Un lugar mágico y verde, un rincón al norte de la península Ibérica, prados, ríos, valles y marismas, en perfecta conjunción. La Cantabria rural ofrece entre los valles de los ríos Saja y Nansa un lugar perfecto y diferente para pasar la mejor de tus vacaciones en pleno contacto con la naturaleza un verdadero Eco-museo.
       
  la información    
     

La ubicación de los Valles de los ríos Nansa y Saja se encuentra perfectamente definida: la Cordillera Cantábrica al Sur y la Sierra del Escudo de Cabuérniga al Norte. Un espacio abierto y húmedo en marcado al este por el Valle del Besaya y al Oeste por los límites con Picos de Europa. Bosques templados caducifólios, prados, pastizales y landas componen un hermoso paisaje digno de ser conocido en profundidad. Un encuadre montañoso a lo largo de dos de los colectores acuíferos más importantes de Cantabria que tras sus bravías andanzas, se desmelenan mansamente, en las tierras bajas del litoral, formando dunas, playas, y marismas.
Como en otras muchas zonas de España, los ríos han marcado durante mucho tiempo el devenir de los pueblos y las gentes que buscaban sus riberas como asentamiento y forma rural de desarrollo. Más tarde la creciente industrialización modifico el paisaje de estas riberas, convirtiendo unas en centros populosos de desarrollo y condenando otras al abandono y la marginación. Es en estas segundas donde un renacer del sentido de conservación y amor por la naturaleza ha permitido una correcta conservación del entorno natural que hoy sirve de estímulo a viajeros ansiosos de formulas alternativas de viajar. Claro ejemplo de ello son los Valles de los ríos Saja y Nansa.

Recorrer su riberas a lo largo de poblaciones como Los Tojos, Saja, Correpoco, Fresneda, Viaña, Renedo, Selores, Valle de Cabuérniga, Sopeña, Lamiña, Barcenilla o Ruente, todas ellas apegadas al Saja, o las del Nansa comenzando en el Valle de Tudanca, que, junto a Bárcena Mayor y Carmona, forman un verdadero conjunto histórico artístico,y siguiendo por Santotís o Sarceda, continuando hacia el litoral por Cosio, Rioseco; Obeso, Puentenansa, Celis, Celucos y Riclones, Rabago, Cades, Vielva, Camigares, Luey o Muñorrodero, antes de culminar en la ría de Tina Menor, allá en el Val de San Vicente, puede suponer una de las más gratificantes experiencias. Y por supuesto no ha de faltar una siempre deseable visita a la Villa de San Vicente de La Barquera o a la cueva de Micolón.
Rincones y lugares de encanto natural y salvaje, punto de encuentro de artesanos de la madera haciendo albarcas y dorados adornos de nogal. Gastronomía con nombre propio y letras mayúsculas, gentes apacibles y hospitalarias, gargantas y peñascos, roqueros y praderías, y siempre presente el agua, la montaña y el cielo.
Lugares muy próximos unos de otros que permiten una reposada estancia visitando cada uno ellos y dejandose sorprender por sus maravillas arquitectónicas, sus iglesias y palacetes, restos arqueológicos y bellísimas panorámicas.
Son multitud la cantidad de buenas y asequibles casas rurales y pequeños hoteles en los que alojarse. Si destacásemos uno de ellos nos remitiríamos tal vez al situado en El Barcenal. Un conjunto de tres casas rurales conocidas como el Molino de Bonaco. Precisamente una de ellas, un molino de agua cuidadosamente rehabilitado y que conserva todo su encanto original, pude servir de lugar de descanso y estancia en nuestro periplo. Una enorme muela de piedra es protagonista en el interior de la vivienda. Junto a ella la chimenea, el salón y apenas separado por un curioso enrejado de madera el dormitorio de estilo rústico. Y de nuevo el agua. En esta ocasión al borde mismo de la cabaña, un salto de agua chapotea vigoroso y en su postrer remanso se pierde bajo la misma casa, bajo el mismo dormitorio, regalando constantemente con el sonido de su fluir una melodía de permanente recuerdo.

Otoño, invierno, primavera o verano; los Valles de los ríos Saja y Nansa permanecen abiertos y eternos a la espera de nuevos visitantes, quienes quedarán absolutamente satisfechos de la visita, contando los días para retornar a estos paradisíacos lugares de Cantabria.

   
     
  Enlaces  
     
   
 
     
     
     
El menú de OcioTotal  
La Puerta - La Revista - Recomenda2 - Recopila2 - Guia2 - El Buscador





Suscríbete
Pon tu email en el recuadro y recibirás, GRATUITAMENTE en tu correo, toda la información que genere el equipo de redacción de OcioTotal.
El Buscador
Audio y Video
Nuestra Web, contiene clips de audio y vídeo en diversos formatos. Para disfrutar de ellos debes tener instalado alguno de los siguientes programas
free player media_player.gif quick_time4.gif