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En la sierra de la Capelada a unos doce o
trece kilómetros de Cedeira, se encuentran la población
y santuario de idéntico nombre conocidos como San
Andrés de Teixido, San Andrés de "Lonxe"
o San Andrés "Do cabo do mundo".
La leyenda o leyendas
sobre el lugar datan de fechas remotas e indefinidas. Según
tales historias el Santo, algo envidioso de la afluencia de peregrinos
a Santiago, permanecía triste y apagado. Un día recibió
la visita del mismísimo Señor en compañía
de San Pedro. Como quiera que el Santo formulara sus quejas a tan
insignes autoridades el Todopoderoso le prometió que a su
santuario acudirían en romería todos los mortales
y, quien no lo hiciera de vivo, vendría a verle de muerto.
Por otro lado la leyenda cambia y se cuenta señalando que
uno de los doce Apóstoles llegó en barco a los acantilados
de Teixido y que su barca naufragó quedando convertida en
el peñasco conocido como A Barca de San Andrés. El
mal trago fue compensado con la promesa que Dios le hizo, según
la cual tendría un santuario y una romería que duraría
hasta el fin del mundo y que, vivos o muertos, habrán de
acudir al lugar todos los mortales.
Lo cierto es que el monasterio de San
Andrés existe desde al menos desde el siglo XII, siendo
en esta época patrimonio de la Orden de Malta. El edificio
actual data del siglo XVI y sus obras continuaron durante los siglos
XVII y XVIII. Muestra un estilo gótico en la entrada y en
los murales representativos del martirio de San Andrés. Encontramos
un cierto estilo barroco en el retablo mayor y en la imagen del
relicario, el cual contiene un supuesto hueso del Apóstol.
Para llegar al santuario cogeremos el camino que
bordea el río Condomiñas hasta llegar a la
Cruz de Nogueira, dirigiendo nuestro andar hacia el mirador
Os Candris y desde aquí bajamos hasta la ermita de
San Andrés de Teixido. Una vez
visitado el lugar, oidas las leyendas que sobre el mismo cuentan
lo lugareños y disfrutado de este mágico entorno,
podremos acercarnos a la Fonte do Santo y terminaremos el
viaje en el mirador natural de Vixía de Herbeira,
en la que nos encontraremos con la mayor cota de un acantilado sobre
el mar que podramos encontrar en toda Europa: 620 metros de altura.
Un lugar alucinante donde las historias y el rugir
del viento y mar nos hacen ver imágenes increíbles
y fascinantes. Dicen en esta tierra que tras la romería de
septiembre y al caer la noche se escuchan el sonido de pasos perdidos
en la oscuridad y lamentos de pecadores arrepentidos en busca del
perdón del Santo Apóstol. Dicen en esta tierra que
se ha de llegar en vida al lugar del Santo. Temen en esta tierra
que, al llegar la última hora, no exista descanso para los
mortales de mala condición que en su inmensa incredulidad
y rebeldía no hayan ofrendado al Santo con, al menos, una
visita al santuario.
Fuere como fuere y aún cuando hoy la ermita
es centro de turismo y lugar de reunión de visionarios, brujos
y santones, lo cierto es que, ante cualquier temor o por sólo
curiosidad o afán de conocimiento, es preferible que nos
acerquemos, al menos una vez, a este santuario de peregrinación,
de leyenda y, por que no, de fe.
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