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Historia:
En 1195 trece monjes del Cister, provenientes del
monasterio de Poblet fundaron el Monasterio
de Piedra. Las obras se costearon con las donaciones realizadas
por Alfonso II y Pedro II el Católico. Durante el
reinado de Pedro IV las diferencias entre los monjes y los
vecinos de la zona provocó que en 1335 el monarca recibiera bajo
su protección al monasterio y sus vasallos. Posteriormente serían
los pontífices quienes otorgarían protección al monasterio desde
que Inocencio III expidió una bula en 1201, a favor de D.
Arnaldo, sucesor del primer abad, que confirmaba la posesión
de los bienes propios del monasterio en sus propios términos y en
Villar del Saz, Granja de Peralejos, en Carenas y
Calatayud. En 1212 Inocencio III expidió una bula
confirmatoria de todas las posesiones anteriores. Tras la desamortización
de Mendizábal fue abandonado hasta que paso a formar parte del
patrimonio de la familia Muntadas que transformaron parte
de las instalaciones del monasterio en hotel y acondicionaron el
entorno natural en el que se encuentra como parque apto para las
visitas turísticas.
El Monasterio:
La almenada Torre del Homenaje, de planta
cuadrada es lo primero que se divisamos. Su arco inferior es utilizado
como entrada.
El monasterio se desarrolla en cuatro estilos arquitectónicos
diferentes: el original estilo románico
(S. XII), gótico (s. XIII), el gótico
renacentista del XVI y una última época clasicista
barroca (s. XVII-XVIII).
Originariamente el Monasterio
tenía tres naves y crucero, capillas, de las cuales la mayor constituye
el ábside. De la primera construcción existe la torre de entrada,
la parte inferior de la portería, los claustros bajos, la cocina,
el refectorio y la sala capitular. La iglesia monacal, hoy en ruinas,
comunicaba con el claustro abierto con grandes arcos apuntados
al que daban las distintas dependencias monásticas: el refectorio
(gótico), la sala capitular (cisterciense) y la cocina.
El edificio del s. XVII que alojaba las celdas, aloja
hoy las habitaciones del hotel.
Destacamos:
LA MONUMENTAL ESCALERA
alojada en una inmensa nave cubierta por bóvedas estrelladas.
LA SALA CAPITULAR de interior
cuadrangular con cuatro pilares centrales que conservan las pinturas
originales y bóvedas de crucería.
EL CLAUSTRO. De planta
cuadrangular de estilo románico, el resto de estilo gótico destacando
sus bóvedas de crucería y el patio inferior del claustro.
LA ANTIGUA ABADÍA. Iglesia
monumental que sigue el esquema cisterciense construido por tres
naves, crucero y cinco capillas. En la cripta se encuentran enterrados
desde 1617 los abades del monasterio.
LAS BODEGAS Y LA COCINA CONVENTUAL.
Destaca por ser la primera cocina de Europa donde se cocinó el chocolate.
EL REFECTORIO. Comedor
con inmensa planta cuadrangular con gran acústica y púlpito desde
el que se leía las Sagradas escrituras mientras los demás comían.
Costumbre que aún hoy permanece en el seno de la orden del Cister.
El PALACIO ABACIAL del
s. XVIII, de estilo neoclásico.
PUERTA CHURRIGUERESCA
que se abre en el claustro de entrada, frente a la puerta de clausura.
Se trata de una magnífica pieza que figura entre las mayores de
España.
El parque:
A través de zonas de interpretación de fauna y flora
podemos conocer el parque, a la par que paseamos entre cascadas
y grutas de imagen impenetrable. El río Piedra a configurado uno
de los entornos paisajísticos mas sorprendentes de cuantos podamos
imaginar. En contraste con la sequedad de la superficie por la que
circula el río antes de recalar en hermosas cascadas (Iris, Cola
de caballo, Baño de Diana, etc...), la vegetación se hace especialmente
abundante. Los juegos de luz y color, el sonido permanente de las
aguas y los paseos entre piedras nos envuelven en una atmósfera
única e irrepetible.
En la Parte baja del Parque encontramos la primera
piscifactoría de España fundada por Don Juan Federico Muntadas en
1867.
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