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Dejando
atrás las bellas costas de Asturias nos adentramos en una
desconocida pero bellísima sucesión de tierra costeras
de la galicia noroccidental: A Mariña Lucense.
Nuestro deambular nace en Ribadeo y perderá sus pasos más
allá de los límites de la provincia de Lugo, adentrándose
en la de A Coruña al llegar a Estaca de Bares.
Ribadeo sale a nuestro encuentro. Lugar donde se ubicó la
romana población de Julia Evi. Marinera y entrañable
sirve de acogida al visitante que se dejará estremecer ante
la espectacular belleza de la natural arquitectura de su playa,
las Catedrales de Ribadeo. Degustar los sabores marineros serán
una de las maravillas de las que podremos gozar, para ello elegimos
el resturante o Xardín o el mismísimo Parador.
De Ribadeo a Cervo, localidad internacionalmente conocida por su
cerámica y por el Centro Cultural de Sargadelos. Cercanas
se encuentran los concellos de Burela y de Foz. Desde este último
habremos de visitar sin falta la impresionante Catedral de San Martín
de Mondoñedo, la más antigua catedral románica
de España.
Y continuamos camino hacia San Cibrao y su curioso Museo Marítimo,
antes de recalar en la también marinera y bella villa de
Celeiro.
Hasta estos lugares, montes y playas de duros acantilados nos sirven
de compañía. Buen yantar y mejor conocer son sin duda
alicientes suficientes para verse inmersos entre gentes y poblaciones
de tranquilos caracteres, fino humor y saber popular.
Viveiro se nos presenta histórico y cultural. Su barrio
medieval de impresionante factura quedará prendido en nuestra
memoria una vez paseemos sus callejuelas y pasajes. Piedras y arcadas,
casonas y palacetes se alternan con las noches de ocio y esparcimiento
en bares de copas ubicados en el propio casco antiguo. La Iglesia
de Santa maría Do Campo o la de San Francisco. La Puerta
de Carlos V ( siglo XV) o la Casa de Los Leones ( siglo XVII) son
algunas de las joyas de esta bella localidad lucense.
De esta forma hemos alcanzado los límites costeros de la
provincia, sin embargo no dejaremos nuestra ruta sin alcanzar la
peculiar y bella localidad coruñesa de O Barqueiro cuyo entorno
paisajístico es digno de ser disfrutado. Y por supuesto,
y dado que hasta tierras de A Coruña hemos llegado, nos acercaremos
a la punta más septentrional de la península: Estaca
de Bares, lugar de extrema belleza donde el atlántico y el
cantábrico mezclan sus aguas, y que por lo impresionante
de su entorno, las panorámicas que ofrece y la riqueza de
su ecosistema ha sido declarado lugar de Interés Nacional
y Zona Protegida.
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