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Por
estas superficies isleñas pasearon sus ánforas los pueblos fenicios,
griegos y romanos. Todos ellos fueron dejando sus huellas.
El visitante según recala en la isla y comienza su andadura por
la ciudad de homónimo nombre puede observar el tramado urbano propio
de romanos y cartagineses o los vestigios arqueológicos fenicios
en el yacimiento de Sa Caleta. También el paso del musulman
dejó estampada su imagen y legado en lugares como en el Prat
de ses Monges.El medievo surca las calles de la ciudad principal
y de las localidades isleñas e incluso existe en Ibiza el claro
recuerdo de corsarios y traficantes de otras épocas. Como es el
caso del monolito sito junto al puerto.
No resulta difícil sorprenderse en la isla dada su variedad de entornos
ya sean urbanos ya sean naturales. En todo caso el visitante que
accede a este lugar desconoce en su inmensidad la grandeza histórica
que le rodea y en muy pocos casos imagina la belleza que con toda
generosidad se le ofrece a los ojos.
La Ibiza moderna ha sabido acoger a intelectuales
de la talla de Benjamín Pla, Erwin Bechtold o de Alberti, fue nido
y refugio de un efímero movimiento hippy, desarrolló una peculiar
forma de turismo en los años sesenta, creció en su oferta hotelera
y de ocio, ha sido y aún es hoy centro de movimientos musicales
de vanguardia, paraíso de bailones y dj´s, reino de la moda bautizada
con su nombre, lugar de solaz y bronceado fácil, patria de naturistas,
objetivo de senderistas y paseantes, parque natural, destino turístico
de media Europa y hoy, al fin, la UNESCO
la declara patrimonio digno de conservación.
En esta ocasión te invitamos a disfrutar de uno de los entornos
más especiales de la geografñia española. Una de sus islas: La vieja
Pytiusa, la Blanca Eivissa, la próspera Yebisah, la hermosísima
Ibiza: un lugar de ensueño en pleno mediterráneo. |
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