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"QosQo", que en
quechua, significa ombligo, es como llamaron los Incas (los hombres)
a esta extraordinaria ciudad, al querer significar con ello que
Cuzco era el ombligo o centro del mundo.
Ubicada, al sur del país, en pleno corazón de la sierra de los Andes,
en el Departamento de Cuzco y en la provincia homónima, Cuzco
se presenta como su orgullosa y siempre hospitalaria capital.
Rodeada por las cordilleras de Vilcabamba, Vilcanota
y Carabaya, destacan entre sus majestuosas cumbres los picos
de Ausangate (6384 m) y Sarkantay (6271 m), y entre
sus intrincados y bravos ríos los de Apurimac, Aracucho, Arequipa
y el viejo Urubamba, hoy llamado Vilcanota.
Al margen de unos de esos bellos caudales de agua, el rio Hultanay,
y a 3399 metros de altitud en la cordillera de Vilcanota,
descansa la hermosa Cuzco., dominada
por la fortaleza de Sacsahuaman y sus
monolitos de ocho metros de altura y rodeada por los restos de los
muros de la ciudad de los incas.
Surge de entre las rocas en el siglo XI, coincidiendo
con el asentamiento indio quechua. Fundada por Manco Capac
y Mama Ocllo, desde sus comienzos rinde culto al Sol. Se
convirtió en la ciudad más poderosas de los Andes y gobernaron sus
destinos trece reyes Incas. La llegada de Pizarro supuso la imposición
de la jerarquía Incaica sobre los nativos quienes sufrieron la explotación
de sus invasores hasta la rebelión del rey Inca Manco, La
aparición de la Ciudad de los Reyes de Lima puso fin al esplendor
de un imperio que había logrado siglos de prosperidad y paz en la
zona. No obstante la repercusión de la presencia española en Cuzco
supuso un fuerte intercambio cultural del que quedan muchas y variadas
manifestaciones.
Capital que encierra multitud de tesoros entre las
paredes de sus museos Arqueológico o del Virreinal.,
el de Historia Regional o el Museo de Arte Popular.
No podremos dejar de conocer cada uno de estos santuarios de la
historia y el arte de esta tierra, ni abandonar la ciudad sin haber
entrado en el museo de Arte Contemporáneo, muestra extraordinaria
de las nuevas tendencias artísticas, muchas de ellas entroncadas
directamente con los orígenes preincaicos e incaicos de estos lugares.
Conoceremos lugares como La Universidad de Santo
Domingo, la Catedral del siglo XVI, ubicada en la entrañable plaza
de Armas de Cuzco, la iglesia del Sagrario, en el que
se encuentra el afamado Cristo de la Agonía y la Cruz
de la Conquista, Las iglesias de Jesús y María o la de
Recoletas, de marcado corte neoplateresco con reminiscencias
barrocas. Y por supuesto el Convento de Santa Catalina e
iglesia de Los Espejos.
Ciudad en la que el poso colonial permanece intacto
y reflejo de ello es la presencia de casas palacios como los de
Valleumbroso, Marqueses de Buenavista y Rocafuerte.
Imposible pasar de largo frente a la Casa de origen colonial de
Los Cuatro Bustos, o de la de las Conchas o la del
Museo del Inca, Casa del Almirante.
Una infinidad de lugares en los que se mezclan anárquicamente
el pasado inca de la ciudad con el pasado colonial y el presente
más actual.
Un paseo entre piedras de antigua presencia y novedosas
construcciones, Calles que se entrecruzan para mostrar un rincón
distinto en cada ocasión, humedad que se respira y palpa, naturaleza
salvaje más alla de los límites suburbanos de una ciudad encantada
y enclavada en la naturaleza más febril y misteriosa.
Ven a conocer el Perú
de los Incas, el Imperio
del Sol en pleno Siglo XXI.
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