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Tras
aquel banquete "bárbaro" y costero en el que participó,
hace poco más de sesenta años, el periodista Ferrán
Agulló, éste acuñó una denominación
para esta costa que tan bravamente le había recibido. "La
Costa Brava" No estamos por tanto ante una antigua denominación
local, ni ante una paraje homogéneo de tal nombre. Estamos
ante un variopinto lugar, extenso, costero, turístico, señorial
y en el que la confluencia de los avatares históricos son
tan diversos y ricos como lo son sus rincones, sus playas, sus montes,
sus pueblos, sus monumentos y por su puesto la gastronomía
que hizo parir el nombre. Nombre que hoy es mundialmente reconocido
y sirve de marca de identidad y estilo de un rincón muy especial
de la península Ibérica.
De este amplio entorno OcioTotal propone una bella ruta a orillas
del mar Mediterráneo y que responde al siguiente itinerario:
Tossa de Mar, Sant Feliu de Guixóls,
Playa de Aro, Palamós, Palafrugell, Begur, Torroella de Montgrí,
L´Startit
A poco más de 35 kilómetros de la Capital de la provincia,
llegamos a Tossa del Mar, villa de origen
romano, ligada durante varios siglos al Monasterio de Ripoll. Estamos
en una de las más bellas localidades de
La Costa Brava, "El paraíso Azul" la bautizó
Marc Chagall, en 1933. Pasear por Vila Vella, amurallada y medieval,
conocer la torre de Joanas o la antigua iglesia parroquial de Tossa,
o el Palacio del Gobernador son algunas des opciones que se hacen
imprescindibles antes de entrar en Vila Nova o pasear por lo alrededores
de la fortificada y gótica Casa Can Vicenc, o la capilla
de Sant Miquel. Por supuesto no podemos dejar de disfrutar de la
plácida estancia en la Playa.
A 25 kilómetros de Tossa aparece Sant
Feliu de Guixols, la capital oficiosa que no oficial de la
Costa Brava. Ubicada en el Bajo Ampurdan, se enmarca en un escarpado
entorno geográfico lleno de contrastes y viva naturaleza.
Rocas, mar y arena sirven de bálsamo eficaz a sus visitantes.
Ibera, romana y medieval, conserva un fuerte encanto digno de ser
visto y disfrutado. Por supuesto la vista más esperada en
este lugar ha de ser la del Monasterio de Sant Peres de Rodes, magnifico
ejemplo de la arquitectura románica, y una de las mejor conservadas
de Europa. El edifico actual fue construido sobre la bese del convento
benedistino del siglo X. Aún cuando se desarrolló
la obra durante el siglo XI, no se vería terminado hasta
entrado el siglo XIII. En la fachada destaca la Puerta Ferrada con
tres excelentes arcos de medio punto y una arcada menor. En el interior
el estilo románico se funde en perfecta armonía con
el gótico abacial. Destacamos así mismo las torres
y la vista al museo Municipal.
Sant Feliu nos regala también,
la vista con su Mercado Cubierto, El Arco de Sant Benet, el paseo
marítimo, o la neomudejar Casa Tatxo entre otras muchas joyas.
Para disfrutar de la gastronomía de la zona recomendamos
entre otros, la Casa de Can Toní o El restaurante Bahía.
Resultado de la explotación turística surge Playa
de Aro. Playa cerrada por la Cavall de Bernat representa uno de
los lugares de ocio y encuentro más habituales de la zona.
Playa de arena fina, que si en las horas de sol cuenta con un elevado
número de bañistas, dadas sus condiciones lo numeroso
de sus alojamientos, a la cida del sol se convierte en el centro
de la costa que ofrece a noctámbulos y visitantes una variada
gama de posibilidades de ocio: tiendas, bares, cafeterías,
restaurantes, terrazas, clubs, discotecas, salas de juego
Cercano al Castell de Aro a cuyo municipio
pertenece Playa de Aro y éste último son lugares moderadamente
explotados pese al "boom" turístico referido.
Palamós , rincón marinero
y típico de la Costa Brava en
el que no puede faltar la presencia en la subasta de pescado en
El Pösito de los Pescadores, disfrutar de los paseos por su
empedradas calles o del almuerzo en sus tascas, tabernas y restaurantes.
De Fruguell destacamos la visita al Museo
Municipal y la Iglesia de Sant Martí. Por supuesto se hara
inolvidable la visita a La Calla de Palafruguell, antíguo
barrio de pescadores que conserva sus típcas casonas y llegar
hasta el faro en Llafranc.
Hasta auquí la costa se muestra absolutamente escarpada
y bravía. Conoceremos el Castillo y la Casa de los Americanos,
de estilo colonial. Cerca de Begur encontraremos
la bella localidad de Pals, ya camino
de Torroella.
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Torroella
de Montgrí y El´Startit |
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Habiendo sabido conservar toda su esencia mediterránea y
trazado de población antigua, Torroella
de Montgrí esconde joyas como son La Torre de Bruixes,
El Castillo o el portal de Santa Ceterina, sin olvidar el encanto
popular de sus calles o el Mirador.
Tal vez una de los lugares más bellos de la Costa
Brava es El ´Startit ( Torre
Grande). Salida al mar rocosa y al amparo de un hermoso entorno
montañoso y rudo sobre el que se baten las olas y salpican
de colorido las aguas en salidas y puestas de sol. Ubicada en su
extremo la Torre-masia este lugar pone fin a una ruta mediterránea
generosa y placida en la que encontramos la fuerza de las aguas
en consonancia con los paisajes y poblaciones, con las gentes y
la historia. Una ruta inolvidable abierta a viajeros de toda condición
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