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Iniciamos nuestra ruta partiendo de la localidad
de Huércal, población de origen fenicio,
conquistada por los cartagineses y repoblada por los romanos. Se
hace imprescindible la visita a la Iglesia de la Asunción,
de magnífico estilo barroco, como barrocos resultan los sorprendentes
encajes de bolillos típicos de la zona. Tras Huércal
y a unos 20 kilómetros nos encontramos con la hermosa villa de Vera
dueña de más de cinco kilómetros de playas, que como las que conforman
todo el litoral de la ruta, son de fina y blanca arena, poco espesa
y de menguada pendiente. Lugar ideal para el solaz estival de familias
y para el reposo tras la siesta, una vez que hemos dedicado la mañana
a disfrutar de los monumentos históricos de la ciudad: Iglesia
fortaleza de la Encarnación, Convento de los Padres Mínimos,
restos de la musulmana Vera en el cerro del Espíritu Santo,
y en las afueras, la Ermita de Nuestra Señora de las Huertas.
Entre las magníficas playas de las que podemos disfrutar contamos
con las de San Juan de los Terreros, Los Cocederos, Playa
de las palmeras, Isleta de Terreros, Calica de la tia Antonia,
y San Juan de los Terreros.
Continuamos nuestra marcha llegando a Garrucha.
Villa marinera donde las haya, su puerto y lonja, de febril actividad,
parecen anclados en épocas pasadas, constituyéndose la compra de
pescado en subasta en uno de los principales y más pintorescos atractivos
de la localidad. Y atractivo resulta asimismo el Castillo de Jesús
Nazareno paciente desde el siglo XVII junto a la rocosa costa o
el malecón o el hermoso y tranquilo paseo marítimo y por supuesto
La playa de la Garrucha: una de las más bellas de este litoral
del levante andaluz.
Y desde Garrucha a Mojacar:
Soberbia villa encaramada a la colina mirando insolente al mediterráneo.
Moruna y cristiana, encalada y engalanada de flores por doquier,
ha sido conocida como la Ibiza peninsular. Calles que se retuercen,
suben y bajan, hasta llegar al mirador de la Plaza Nueva,
desde donde disfrutar de las vistas del Valle de las Pirámides.
Una Mojacar cristiana. simbolizada por el Arco de Luciana
y una Mojacar arabe: la vieja Mojacar. Como nota anecdótica
se señala de esta población tal vez fuera cuna del mago de los dibujos
animados Walt Disney (¿...?). Desde este punto del litoral y hasta
alcanzar el siguiente de la ruta conoceremos las playas de Marina
de la Torre, Rio Abajo, El Descargador, Piedra Villazar,
Los Angeles, Cantal, El Sombrerico, Las Ventanicas y La Granatilla.
Una vez en Carboneras nos dejaremos
sorprender por sus playas: La espectacular playa de los Muertos,
la tranquila del Algorrobico, y la local playa de Carboneras.
Y continuando camino pasamos por Nijar
la de las tierras blancas, y en contraste con ella, Las
Negras , San José y Ruescas
antes de llegar al fabuloso parque del Cabo
de Gata.
Territorio árido con más de 3000 horas de sol anuales y con escasísimas
lluvias, que culmina en la población de idéntico nombre y con el
afamado Faro.
Desde aquí llegamos a Almería capital.
Ciudad de la que destacamos su majestuosa Alcazaba, la Catedral,
las iglesias de Santo Domingo, San Pedro y la de San Sebastián
izada sobre una antigua mezquita, sin olvidar la Mezquita Mayor,
la Basílica de Nuestra Señora del Mar, el Barrio de la
Chanca o el Casino.
Una vez salimos de la capital llegamos a Roquetas
del Mar donde vistaremos el Castillo de Roquetas,
el Faro de Sabinar y la Torre vigía de Cerrillos,
dejando atrás las playas de Rodalquilar, Cala de Cuervo, Genoveses,
Cala del Carnaje, Playa Los Escullos, Las Negras, y Agua
Amarga. Y desde aquí culminamos viaje en la turística Adra
llevandonos el recuerdo de la imagen de la Torre de los Perdigones
y de tantos y tantos lugares recorridos y que nos invitan a una
segunda y sucesivas vistas por esta cálida y bella costa almeriense.
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