 |
Fisgón y Escurridizo, son dos pequeños
ratoncillos que habitan un laberíntico conjunto de infinitas
galerías. Con ellos conviven dos hombrecillos liliputienses,
que responden a los nombres de Hem y Haw. Los caracteres
de estos cuatro personajes son dispares y, tal vez, prototipos de
otros tantos caracteres humanos. La vida cotidiana de los cuatro
se centra en la lucha diaria por conseguir el tan preciado queso
con el que mantenerse. A tal fin, cada mañana los cuatro
inician una desenfrenada carrera en pos de su alimento diario. Un
buen día se encuentran con un verdadero arsenal de queso
y Hem y Haw deciden quedarse a vivir justamente en la sala en la
que se encuentra el hallazgo. De este modo viven y disfrutan de
su botín, mientras los ratoncillos, cada uno a su estilo,
continúan buscando y repostando en la misma sala entre tanto
no encuentran otra mejor.
Sin embargo una mañana el queso se ha terminado, los ratones
no han vuelto y los enanitos quedan absolutamente desolados y temerosos.
A partir de este instante el miedo empieza a sobrecoger el ánimo
de los pequeños Hem y Haw.
Con este argumento de apariencia absolutamente infantil, Spencer
Johnson, da forma a un breve relato con el que pretende enseñarnos
como adaptarnos a los cambios de los que depende nuestra existencia.
Un cuento plagado de máximas y situaciones con las que el
autor nos abre los ojos para luchar contra la fatalidad de un mundo
en constante cambio en el que el sedentarismo vital ha de quedar
desterrado, en el que la estabilidad y seguridad no están
garantizadas y en el que cada mañana ha de ser vista como
el inicio de una jornada en búsqueda del éxito razonable.
Un cursillo intensivo para aprender a superar el miedo. Cuando dejas
atrás tus temores te sientes libre, nos dice Spencer
Johnson en boca del pequeño y valiente Haw.
Conocernos a nosotros mismo, llegar a identificar nuestras metas
en la vida, reconocer nuestros fracasos y temores, y saber admitir
y responder correctamente cuando nuestros objetivos no se cumplen,
para poder alcanzarlos más tarde es lo que nos propone "¿Quién
se ha llevado mi queso?"
Un relato ejemplificador que más que enseñar nos recuerda
todo un conjunto de enseñanzas que hemos ido olvidando pero
que aún permanecen escondidas en algún recóndito
lugar de nuestras mentes.
Spencer Jhonson es doctor en Medicina
y licenciado en Psicología. Sus libros suelen alcanzar gran
notoriedad en todo el mundo y ha sido traducido a más de
veintiséis idiomas.
|
|