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Jorge Volpi, Ignacio Padilla, Pedro Angel Palou, Eloy Urroz, Vicente
Herasti y Ricardo Chaves, son algunos de los representantes más
característicos de la llamada generación de los autores del "crack".
La mayoría de origen mejicano. Poco antes de la aparición de estos
escritores surgió, tal vez con menos pujanza, la presencia de una
serie de autores de idéntica raiz latina y que conformaron el llamado
"boom" de las letras (mejicanas). Este relanzamiento de la literatura
de ultramar vino a convertirse en puente entre el realismo mágico
y los nuevos autores. De entre los escritores del "boom" destacó
desde sus comienzos y por méritos propios la figura de Carlos
Fuentes. Prolijo autor nacido en Panamá en 1928 y que tras
desarrollar su niñez y formarse entre Chile, Méjico y Estados unidos
se ha convertido en un verdadero clasico de las letras hispanas
y punta de lanza de la literatura Mejicana dentro y fuera de su
país.
Carlos Fuentes residió en Chile durante
quince años, en el Boletín del Instituto Nacional de Chile publicó
sus primeros escritos. Estudió Derecho en la Universidad Nacional
Autónoma de Méjico, ha escrito cuentos, novelas y ensayos, colaboró
con Octavio Paz en la colección literaria "Méjico y lo mejicano".
Trabajó en la Secretaría de Relaciones Exteriores y fue embajador
de México en Francia (1972-1976). Ha sido miembro del Woodrow Wilson
International Center for Scholars en Washington, D. C.; profesor
y lector en las universidades de Pennsylvania, Columbia, Cambridge,
Princenton y Harvard.
En 1999 publicó su anterior novela y tras dos años de espera ha
lanzado "Instinto de Inez" dejando pendiente su proyecto literario
titulado "La novia muerta". No obstante en ese mismo año Carlos
Fuentes sufrio la pérdida de su hijo sumiendose en una crisis
vital que trunco alguno de sus objetivos inmediatos. Hoy debemos
congratularnos de la recuperación de este escritor excepcional y
de la publicación de su última obra, la cual ha encontrado en la
red un aliado para su primer lanzamiento.
En "Instinto de Inez" encontraremos la
fusión de lo obvio, del arte y la belleza y su inmediata consecuencia
el amor, en este caso disparatado e imposible entre quienes comparten
la sencilla y grandiosa admiración por la música y los imaginativos
sonido que se encierran en un hermoso sello de cristal.. Sorprendente
narración que recupera el aspecto más puro y fantástico del autor.
Inez es una gran cantante de ópera que está relacionada con un gran
director de orquesta Gabriel Atlan-Ferrara. La novela está inspirada
en Berlioz y en su obra "La condenación de fausto". Nos encontramos
ante una joya literaria de primer orden e imprescindible para los
amantes de la literatura con mayúsculas.
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