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Corre el año 2369. Casi dos siglos han transcurrido desde la fundación
de la Federación de Planetas Unidos y la situación en el cuadrante
Alfa es tensa.
Tras 4 décadas de imponer su dominio sobre el planeta Bayor, el
Imperio Cardasiano se retira. El pueblo bayoriano queda en manos
de un gobierno provisional que solicita la ayuda de la Federación
para culminar el proceso de devolver la soberanía a un gobierno
bayoriano.
La Federación responde a esta petición enviando una tripulación
capitaneada por Benjamín Sisko que establece su base en una antigua
estación minera cardasiana en órbita alrededor del planeta Bayor:
Terok Nor, que será rebautizada como Espacio Profundo Nueve.
Coincidiendo con la llegada de la Federación, es descubierto un
agujero de lombriz estable, un auténtico túnel en el espacio que
permite el acceso hasta el otro extremo del lejano cuadrante Gamma.
Las implicaciones son enormes; el agujero convierte a Bayor en un
importante cruce comercial y científico codiciado por todas las
culturas de la galaxia. Intereses comerciales y militares van a
fluir por el agujero de lombriz bayoriano y por la estación que
lo controla: Espacio Profundo Nueve.
Eso, sin contar con las nuevas amenazas procedentes del misterioso
cuadrante Gamma.
Estamos en Terok Nor, la estación espacial minera que el imperio
cardasiano mantiene en órbita sobre Bayor. Los días de la dominación
cardasiana sobre el planeta tocan a su fin, mientras el Gobierno
Provisional bayoriano negocia con la Federación la instalación de
un puesto de observación en la estación, que recibirá el nombre
de Espacio Profundo Nueve.
Mientras tanto, en el más absoluto secreto para las partes implicadas
en el traspaso de poderes, un laboratorio oculto en Terok Nor hace
horas extras. El equipo de la prefecto Terell trabaja bajo tremenda
presión sobre un orbe rojo, un extraño objeto encontrado en el Cinturón
de Denorios que encierra un increíble poder: sus elevados niveles
de emisión de verterones indican que es capaz de provocar fisuras
en el continuo espacio-tiempo.
Pero la presión y las prisas se cobran su precio y el experimento
se descontrola; una fisura rompe el campo de contención y acaba
con una ayudante de Terell y dos soldados de su guardia de élite.
Terell consigue huir a toda prisa, creyendo que la fisura crecería
y se tragaría toda la estación antes de colapsarse, algo que no
llega a ocurrir.
Pero ya es tarde para dar marcha atrás. Con la Federación tomando
el control de la estación, Terell no puede hacer nada salvo esperar.
Este es sólo el comienzo de una historia que gira en torno a los
orbes rojos, unos misteriosos objetos que contienen el secreto de
un arma de capacidad devastadora y al mismo tiempo la llave de entrada
de los temibles Pah-Wraiths a nuestro universo
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