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Diez años después de aquel imborrable Milan-Steaua, donde
se proclamó por primera vez el equipo de Arrigo Sacchi campeón de Europa,
el Camp Nou volverá a acoger una máxima final continental. Precisamente
en el año del centenario del Barça, la UEFA quiso obsequiar al club con
un partido de lujo, que enfrentará a dos contendientes de gran prestigio
pero que también requieren fuertes medidas de seguridad, el Manchester
United inglés y el Bayern de Múnich aleman. Para el Manchester United,
la final manifiesta el afán de ver cumplido el sueño del club inglés ya
que hacía 31 años que no conseguía disputar la final, y aquel remoto éxito
de 1968, con el mitológico Matt Busby en el banquillo, ha sido siempre
su imborrable referencia. Un escocés, Alex Ferguson, que lleva 13 años
en el banquillo del equipo inglés, quiere terminar con ese dato y dedicar
el triunfo al emblema de los diablos rojos: Busby habría cumplido 90 años
el 26 de mayo.
La afición inglesa echará de menos a Keane, su capitán y uno de los líderes
del equipo, y Scholes vieron una tarjeta amarilla que les impedirá jugar
la final.
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Desde que Franz Beckenbauer levantó
la Copa en 1976, el Bayern de Múnich no ha vuelto a reconquistar este
título. Son 23 años los que han pasado y que han visto un proceso de radical
transformación dentro del club. Ex jugadores de aquella época dorada como
Uli Höness, Karl-Heinz Rummenigge, Klaus Augenthaler y el propio Beckenbauer,
son hoy los dirigentes que han reintegrado al club en la élite. Junto
al técnico Ottmar Hitzfeld, que ya ganó este título con el Borussia Dortmund
hace dos años, el Bayern tiene una plantilla caracterizada por el equilibrio
entre la potencia física y la calidad técnica.
En su equipo resalta un ilustre Lothar Matthäus,
su capitán, que a sus 38 años, sigue siendo el líder del grupo. Ésta es
la ocasión de que Matthäus consiga el único título que le falta en su
palmarés, tras casi 20 años de participación continua en el fútbol europeo
de máxima competición. No habrá favorito para esta final entre dos históricos.
Para el United la victoria en Barcelona significaría la reivindicación
para todo el fútbol inglés, hundido por su ausencia en Europa tras los
desastres de sus hooligans. Para el Bayern el título supondría también
el fin de una larga etapa de oscuridad. |