| El espíritu de
competición del Olimpismo clásico mezclaba lo sagrado
con la más pura expresión corporal. Mitos, fuerza
y habilidad se daban la mano en honor a los dioses en unas competiciones
que se celebraban cada cuatro años. Los atletas se enfrentaban
unos a otros sin ropa ni dorsal alguno. Los cuerpos desnudos de
los participantes en las antiguas olimpiadas se mostraban sin pudor
ante los ojos de los aficionados quienes contemplaban admirados
las evoluciones de sus favoritos.
El devenir de los siglos convirtió aquella desnudez en vistosos
atuendos deportivos en los que se introducen criterios de marquismo
y prejuicios sociales.
La presencia del naturismo en la vida deportiva pretende ser consecuente
con una forma de ver y sentir la existencia y recuperar las formas
clásicas de la práctica deportiva.
La celebración del Aquathlon Internacional
Naturista viene a corroborar lo dicho. La localidad cántabra
de Somocuevas ha acogido esta peculiar forma de sentir el deporte.
Correr un kilómetro sobre la húmeda arena de la playa,
nadar quinientos metros y volver a correr otro kilómetro
bajo la pertinaz lluvia y el intenso frío, y hacerlo completamente
desnudos, dan fe de la aceptación que cada vez con mayor
fuerza está teniendo la práctica del deporte naturista.
La presencia de triatletas profesionales sirve de espaldarazo a
estas actividades deportivas.
Pero no es la primera vez que se celebran competiciones de este
estilo en España. La práctica del Voley Playa nudista
viene siendo una de las de mayor aceptación entre naturistas.
Competiciones de ping pong, petanca, carreras de bicicletas, fútbol,
natación y tenis son algunas de las disciplinas que empiezan
ya a ser redescubiertas por una cada vez más numerosa comunidad
naturista.
Y siguiendo con la práctica de este tipo de eventos, el
próximo 21 de julio de 2001 se celebrará la III
Carrera Playa Barinatxe, en Vizcaya. La buena acogida que
están teniendo estas competiciones augura de nuevo una interesantísima
participación.
Nos encontramos, pues, ante el retorno de la más natural
forma de competición deportiva. Retorno que viene de la mano
de quienes con absoluto respeto a las convicciones ajenas desean
mostrarse tal y como son, sin tapujos ni adornos de discutible estética,
recuperar la práctica deportiva tal y como fue concebida
antaño y sentir que viven en pleno equilibrio entre cuerpo,
mente y naturaleza.
|